Connect with us

En Espanol

Cristianos LGBTQ ante el fundamentalismo: ‘Una líder nos habló de parte de Dios y nos dijo que eras una mala influencia’

Osmel Padilla Hernández comparte su experiencia en Cuba

Published

on

Osmel Padilla Hernández (Foto de María Lucía Expósito)

Tremenda Nota es el medio socio del Los Angeles Blade en Cuba. Esta nota salió en su sitio web el 22 de abril.

LA HABANA — Desde niño estuve rodeado cada domingo de personas cantando con sus biblias bajo el brazo. A pesar de que mi familia no era cristiana, crecí en un mundo evangélico. Fui bastante feliz, para qué negarlo. Me encantaba investigar acerca de otras religiones.

Cuando tenía 14 años tomé la decisión de bautizarme en la Iglesia Adventista del 7mo. Día. En ese momento tenía la seguridad de que ese era el camino correcto.

Teníamos un pastor genial, que a pesar de saber sobre mi sexualidad siempre estuvo dándome su apoyo. Nunca hubo ningún tipo de exclusión o rechazo. Mis amigos eran fabulosos. Una que otra vez escuchaba comentarios “pasilleros” de que era afeminado o de que tenía amigos gays, pero todo quedaba ahí.

Cuando cumplí 18 años, mis expectativas habían cambiado un poco. Ya no me gustaba la música “clásica” de los himnos adventistas. Siempre fui muy carismático. Sentía que aquel fuego emocional de los “aleluyos” me llamaba.

Decidí cambiarme informalmente para la Iglesia Pentecostal de las Asambleas de Dios. Me llamaba la atención tanto el templo de mi ciudad que tenía cinco pisos, como lo carismático que eran sus servicios. Rápidamente tuve amigos y me hice notar.

No pasó mucho tiempo para tener la mirada de los líderes de juveniles puesta sobre mí. Al principio solo me criticaban porque seguía guardando el sábado y un pentecostal no hace esas cosas. Luego el tema fue tomando otro rumbo y ahí comenzaron los ataques.

Un día mi amiga me dice: “Osmel, una líder nos habló de parte de Dios y nos dijo que eras una mala influencia para nosotros y que debíamos alejarnos de ti”.

Empezó la exclusión. El acoso de los lideres aumentó cuando comenzaron a tener la sospecha de que mi mejor amigo y yo teníamos más que una amistad o simplemente de que yo sentía cosas por él.

Fueron momentos muy duros. Recuerdo tener que sentarme solo en los cultos, alejado de los demás por ser “una mala influencia”. Me llamaron varias veces para tratar el tema y darme consejos de cómo podía “cambiar” un deseo que supuestamente estaba mal.

Luché y batallé incansablemente durante toda mi adolescencia creyendo que Dios sí me cambiaría. Tenía mucho temor de que alguien descubriera toda la verdad. Caminaba por las calles de Santiago de Cuba entre carteles del “Diseño Original” y me sentía muy confuso. Algo estaba “mal” y no podía hablarlo con nadie. Sentía todo el peso del mundo sobre mí.

¿Cómo, si Dios me amaba tanto, me hacía pasar por algo así? ¿Cambiará Dios mi sexualidad algún día? Esas preguntas que no salían de mí.

Osmel Padilla Hernández (Foto de María Lucía Expósito)

Un poco cansado de aquellos problemas, con miedo de contarle a mi familia o de que se enteraran, decidí dejar Santiago. Creo hacerme migrante fue una de las mejores decisiones que tomé.

A los pocos días estaba en La Habana. Recogí mis cosas y me fui, sin pensarlo mucho. A pesar de que salí huyendo del fundamentalismo religioso, en cuanto llegué me acerqué a una iglesia bautista libre. A los pocos meses, todo iba cogiendo el mismo rumbo que antes. Poco a poco me fui alejando, sin renunciar a la necesidad de buscar de Dios y la certeza de que no podía estar lejos de él.

Un día encontré en Facebook una publicación sobre una iglesia “inclusiva” con la comunidad LGBTI+. Me emocioné. Sabía que había iglesias donde podían ir los gays, pero no tenía idea de que esas iglesias hubieran llegado a Cuba.

No sabía mucho de qué iba todo y después de tanto tiempo cargando con ese rencor, me costaba mucho trabajo creer que había una iglesia dispuesta a recibirme con los brazos abiertos. Pasé mucho tiempo estudiando sobre las referencias bíblicas a la homosexualidad. Me costaba abandonar los criterios fundamentalistas que me habían inculcado desde pequeño, aunque me condenaran. Con el tiempo fui entendiendo y rectificando muchos errores. Cada vez que descubría algo, sentía que un peso caía de mí. Era más libre.

Actualmente asisto a la Fraternidad de Iglesias Bautistas de Cuba (Fibac). En cuanto un amigo me dijo que allí me recibirían sin ningún problema, no lo dudé y me fui hasta allá. Hoy estoy plenamente convencido de mi fe y de que a Dios no le interesa mi orientación sexual.

Mi familia se lo tomó súper bien y desde el primer momento me apoyó. A pesar de que muchos cristianos me juzgan por servir a Dios siendo abiertamente gay, solo me queda demostrarles el amor que ellos nunca me dieron desde su homofobia fundamentalista.

Me siento libre ahora. Voy por todos lados con las palabras que el apóstol Pablo dijo a Timoteo: “Por lo cual también sufro estas cosas, pero no me avergüenzo; porque yo sé en quién he creído, y estoy convencido de que es poderoso para guardar mi depósito hasta aquel día”.

Continue Reading
Advertisement
Comments

En Espanol

FUVADIS y Red Somos en Colombia apoyarán en el prerregistro virtual del ETPV a migrantes trans y LGBTQ

Grupos trabajan en Bogotá y Barranquilla

Published

on

(Captura de pantalla)

OrgulloLGBT.co es el medio socio del Los Angeles Blade en Colombia. Este anuncio salió en su portal el 18 de junio.

BOGOTÁ — En conjunto a la corporación Red Somos, en Bogotá, la fundación FUVADIS en Barranquilla abrió un registro virtual mediante el cual las personas venezolanas con experiencia de vida trans podrán inscribirse desde cualquier parte de Colombia, para recibir asistencia con el acceso efectivo al Estatuto Temporal de Protección con su nombre y género que se identifiquen, de acuerdo con el título V, artículo 36 de la resolución 0971 del ETPV.

Ambas organizaciones brindarán a esta población el registro asistido del RUMV, acompañamiento jurídico en la constitución de una escritura pública donde manifieste su deseo a tener el nombre y género con el que se identifica y orientación a sus rutas de atención.

Así lo explica Luis Meneses, presidente y representante legal de Fuvadis, quien colocó a disposición el link con el formulario donde las personas interesadas desde cualquier parte del país podrán dejar sus datos para acceder a este proceso de forma gratuita.

https://docs.google.com/forms/d/1GC5NClnjMMNqVaj8fFnJ2McadE_IPtGjZ1sF-dCsZso/edit

Asimismo, la corporación Red Somos ya ha venido adelantando este proceso de acompañamiento para el prerregistro virtual desde el pasado mes de mayo, con el que han asesorado a más de 300 personas en las ciudades de Bogotá y Soacha, afirmó el director ejecutivo de la organización, José Guillén.

Las personas LGBTI que deseen ser apoyadas en la capital colombiana pueden agendarse a través del ciber educador (+57) 3004105915.

Población migrante general

Por otra parte, FUVADIS estará brindando atención y orientación a población general en la fase 1 del Registro Único de Migrantes Venezolanos (RUMV), específicamente en el proceso del prerregistro virtual asistido a partir de julio

El propósito es poder asistir a la ciudadanía venezolana que viva en Barranquilla y su área metropolitana, que aún no haya podido realizar o completar este primer paso para avanzar hacia la solicitud de su Permiso por Protección Temporal que otorgará el gobierno colombiano con vigencia de 10 años.

Luis Meneses destacó que esperan brindar asistencia y orientación a una gran cantidad de migrantes, a través de un equipo voluntario especializado.

Las jornadas para el prerregistro asistido estarán apoyadas por organizaciones de cooperación internacional como la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) la Fundación Panamericana para el Desarrollo (FUPAD), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), y la Gerencia de Fronteras de la Presidencia de la República de Colombia.

Se habilitarán líneas de atención telefónica y la página web de la fundación para que las personas puedan agendar su cita, cuidando así los aforos permitidos y guardando las medidas de bioseguridad.

Sobre FUVADIS

La fundación de atención inclusiva, social y humana, FUVADIS, es una de las cuatro organizaciones de la sociedad civil en Barranquilla que trabaja para población proveniente de Venezuela. Es una organización sin ánimo de lucro, con carácter social y de promoción de los derechos humanos que nace el 15 de agosto de 2018 e inicia su proceso de constitución legal en Colombia, teniendo su personería jurídica ante la Cámara de Comercio de Barranquilla el 1 de noviembre del 2019.

FUVADIS contribuye a la atención integral de la población refugiada y migrante venezolana, colombiana retornada, con énfasis en la población LGBTI, personas diagnosticadas con VIH, niños, niñas y adolescentes, gestantes y lactantes, hombres y mujeres que ejercen el trabajo sexual por supervivencia; a través de la ruta de atención establecida bajo la normativa del gobierno colombiano, así mismo acompañamiento psicosocial, participación en jornadas de salud, articulación a rutas de atención, entre otras.

Sus líneas de contacto en Barranquilla son 3006605350 y 035-3323062. Y sus redes sociales @fuvadisddhh en Twitter, @fuvadisinternacional en Facebook, Instagram  y YouTube.

Vía PRENSA FUVADIS

Continue Reading

En Espanol

Capitalizando el Mes del Orgullo: cómo empresas en Honduras utilizan a las personas LGBTQ para vender sus marcas

Galeano modificó el símbolo patrio Lempira

Published

on

Reportar Sin Miedo es el medio socio del Los Angeles Blade en Honduras. Esta nota salió en su sitio web el 13 de junio.

Por María Alejandra Aguilar y Dunia Orellana

SAN PEDRO SULA, Honduras — Ondeando banderas de arcoíris y organizando marchas caracterizadas por color y júbilo recibimos junio, el Mes del Orgullo LGBTIQ+, alrededor del mundo. Aunque las poblaciones de la diversidad sexual y de género se dedican a concientizar y promover representación igualitaria durante todo el año, el Mes del Orgullo es un tiempo dedicado a visibilizar a la diversidad sexual y su lucha para borrar el estigma que aún existe.

Sin embargo, las personas LGBTIQ+ y sus aliadxs no son lxs únicxs en publicar mensajes de apoyo en redes sociales durante el Mes del Orgullo. Recientemente, corporaciones y empresas también se han unido al movimiento visibilizando su respaldo a través de campañas publicitarias. Tal es el caso de la marca de bebidas alcohólicas Four Loko, que publicó en sus redes sociales la campaña “Four Loko es para TODES” con el fin de visibilizar a la comunidad LGBTIQ+ hondureña.

También lo hizo Barena en el 2020 con una campaña publicitaria denominada “#LevantalaConOrgullo”, en la cual también promocionaron un “kit para apoyar la igualdad” por la compra de sus productos. Esta campaña fue creada por la transnacional AB InBev y dirigida creativamente en Honduras y El Salvador por la compañía publicitaria Ogilvy.

Sin derechos ni oportunidades

Aunque el Mes del Orgullo no es la única ocasión que las empresas y corporaciones utilizan para diversificar sus audiencias y consumidores, este movimiento es objeto de crítica y oposición que, digamos, el mes rosa -mes de concientización sobre el cáncer de mama- no recibe. Este fenómeno de utilizar al movimiento LGBTIQ+ como una herramienta para generar dinero se denomina capitalismo rosa o capitalismo gay.

Según activistas LGBTIQ+ hondureñxs, esa fue la táctica de Galeano, una marca de ropa hondureña que publicó una controversial imagen de Lempira, símbolo patrio nacional, con los colores de la bandera LGBTI+ en redes sociales el pasado 1 de junio. Acompañada de un mensaje ambiguo por parte de la empresa en el que no se expresa abiertamente apoyo hacia la población de la diversidad sexual, la publicación recibió miles de interacciones y comentarios negativos, incluso de personas de la diversidad sexual.

“Prácticamente, el sistema capitalista se ha llegado a adueñar del colectivo LGBTIQ+. Están vendiendo nuestro orgullo y nosotros estamos permitiéndolo”, opinó la activista LGBTIQ+ hondureña Génesis González. “La única manera en la que ellos se están pronunciando a favor de nosotros simplemente es en un día o en un mes, cuando la homofobia, la transfobia, la bifobia y la lesbofobia existen en todo el año”.

En un país donde la diversidad sexual es discriminada y violentada, no basta una publicación con arcoíris cada junio. De acuerdo con el Observatorio de Muertes Violentas de la Red Lésbica Cattrachas, más de 380 personas LGBTI han sido asesinadas desde el 2009, sin contar la cifra de quienes han sufrido amenazas de muerte, violencia física y sexual. Además, según un reporte del 2020 por el Observatorio de los Derechos Humanos, las personas de la diversidad sexual “se ven empujadas a los márgenes sociales y económicos por una vida de discriminación”. Esta marginación sistémica suele comenzar con el rechazo y el abuso por parte de sus familias, agrega el reporte.

¿Dónde está la responsabilidad empresarial?

El problema con el capitalismo rosa es que tal sistema, si bien visibiliza a las personas LGBTIQ+ durante el Mes del Orgullo, también se lucra de su opresión y no permite que estas comunidades logren desarrollos económicos sustentables para sí mismas. “Pensar en alcanzar otras audiencias es violencia capitalista porque es buscar provecho lucrativo y monetario de las vidas y luchas que no te atraviesan y deshumanizar las vidas de a quienes sí”, comentó lu cía Santos, representante del colectivo Luciérnaga Poética.

José, un joven de 24 años, abiertamente gay y migrante de San Pedro Sula, lleva seis meses sin encontrar trabajo. ¿Su mayor obstáculo? Ser homosexual. Personas como José no reciben ningún beneficio por parte de empresas que aparentan ser inclusivas, pero no implementan políticas internas que brindan oportunidades a las personas de la diversidad sexual. Como José, muchxs sufren discriminación con base en su orientación sexual e identidad de género en los lugares de trabajo, lo cual invisibiliza a la comunidad aún más.

“Estoy de acuerdo con que existan marcas comerciales que para estas fechas visibilicen su acompañamiento o su identificación con la comunidad de la diversidad sexual”, opinó el sociólogo hondureño Luis Velásquez. “Yo, como consumidor, sí les exigiría que tuvieran responsabilidad social empresarial en lo interno, que en sus políticas empresariales administrativas sean respetuosas de los derechos humanos y de la diversidad, y que en sus políticas comerciales se exprese esto por el resto del año”.

La publicación de Galeano también recibió críticas por usar la imagen del Indio Lempira, pero la cuenta oficial en Instagram no aclaró el propósito de modificar al símbolo patrio con colores de la bandera LGBTI+. Muchxs tomaron la publicación como una ofensa.

“Usar el símbolo de Lempira, en este caso con la bandera LGBTIQPA+, puede significar muchas cosas dependiendo de donde viene”, comentó Lu Cía. “El caso de Galeano es una ofensa. Usar las fechas que conmemoran de alguna u otra forma las luchas de comunidades y poblaciones violentadas como oportunidades de mercantilización es reafirmar la intención opresiva de los sistemas de opresión”.

El que las empresas y corporaciones utilicen sus marcas y plataformas para visibilizar a la comunidad de la diversidad sexual no es la causa del disgusto y ofensa por parte del público LGBTI+, según Luis Velásquez. Pero existen formas de actuar como aliadxs en vez de capitalizar el Mes del Orgullo.

“No les podemos exigir que se unan a la causa de las personas de la diversidad sexual de forma totalmente desinteresada porque no está en su naturaleza”, opinó Velásquez. “Lo que sí podemos exigirles es la responsabilidad social empresarial para que no utilicen la bandera de la diversidad o la apropiación de símbolos sin que eso sea coherente con su actividad diaria”.

Orgullo critico

El cofundador de la organización Honduras Diversa, Néstor Hernández, dice que en este mes están promoviendo el Orgullo Crítico que promueve la memoria histórica desde un espectro crítico contra las violencias capitalistas, racistas, clasistas y patriarcales. “Buscamos que todas las personas puedan estar representadas, ya que la invisibilización es segregación y discriminación. En conclusión, buscamos fomentar un espíritu de apoyo ante las diversas luchas disidentes que se dan en nuestro colectivo”, apunta el activista.

“Como personas LGBTIQ+ no debemos olvidar que orgullo es protesta. Para poder conmemorar esta fecha hubo personas que lucharon, dejando lágrimas, sudor, sangre e incluso sus vidas. Como para permitir que se comercialice esta lucha, ni Marsha P. Jonhson ni Sylvia Rivera tuvieron patrocinadores y aún así salieron a las calles y organizaron un movimiento revolucionario por la liberación sexual y de género”, manifiesta.

Para Hernández, las empresas se benefician y “nos controlan” con sus productos supuestamente inclusivos, pero los fondos recaudados en la mayoría de los casos son destinados a campañas de políticos ultraconservadores quienes se dedican a bloquear los derechos LGBTIQ+.

Desde su organización están promoviendo el Orgullo Crítico que busca recordar la revolución y reivindicación de lo que significa el Día del Orgullo. Busca la igualdad colectiva de todas las disidencias sexuales y de género.

Pinkwashing

El término pinkwashing se usa para describir la acción de usar temas relacionados con poblaciones LGBTIQ+ de manera positiva para distraer la atención de las acciones negativas de una organización, país o gobierno. La palabra fue acuñada por Breast Cancer Action para identificar a las empresas que aseguraban apoyar a las mujeres con cáncer de mama, mientras que en realidad pretendían obtener mayores beneficios y mejorar su imagen de marca al incorporar a su publicidad una causa benéfica.

Un buen ejemplo de esto fue la campaña de Pepsi en 2017, cuando se vio obligada a retirar un spot relacionado con el movimiento #BlackLivesMatter por considerarse “muy insensible” con lo que estaba sucediendo.

A raíz de estas prácticas nació la palabra pinkwashing. Se refiere, en el contexto de los derechos LGBTI, a la variedad de estrategias de marketing dirigidas a promocionar productos o empresas apelando a su condición de simpatizante con la causa, con el objetivo de ser percibidos como progresistas, modernos y tolerantes.

“Las compañías deben de referirse a las poblaciones de la diversidad sexual el resto del año y somos una población vulnerada, subatendida, y creo que las corporaciones deben tener el deber ético y moral de hacer mucho más allá de vender mercancías que solo los lucren a ellos y por lo menos deberían hacer campañas de concientización”, dice el fotoperiodista Danny Barrientos.

“La capitalización del orgullo es un problema muy global porque se utiliza a una comunidad que históricamente ha sido marginada. En las últimas décadas está siendo incluida en primer mundo y las corporaciones lo incluyen para lucrarse», enfatiza Barrientos.

Junio es un mes para hablar abiertamente de los temas diversos, afirma el periodista. Además, es un tiempo para promover contenido y actividades no lucrativas, sino que provean información sobre “el amplio espectro de la comunidad LGBTIQA+”. Se necesitan “narrativas dignas no sexualizantes ni misóginas, destinadas a informar a las personas”, dice Barrientos.

“Necesitamos comenzar a informar sobre los temas relevantes y asuntos que nos aquejan. A las autoridades que por décadas nos han marginado y ni siguiera nos mencionan y también al resto de la población que, si nos conoce o desconoce, nos mira desde una representación visual burlesca y sórdida y esa representación es poco real”. 

Continue Reading

En Espanol

Las iglesias en Cuba están más preocupadas por la educación sexual que por el Código de las Familias

Los adventistas publicaron una carta dirigida al presidente

Published

on

Una iglesia de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Santa Clara, Cuba. (Foto de Michael K. Lavers por el Washington Blade)

Tremenda Nota es el medio socio del Los Angeles Blade. Esta nota salió en su sitio web el 16 de junio.

CÁRDENAS, Cuba — Una declaración oficial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día confirma que la preocupación de algunas iglesias cristianas contrarias a los derechos LGBTI+, está más motivada por el programa de educación sexual integral aprobado por el Ministerio de Educación (Mined) que por el Código de las Familias.

Los adventistas, en una carta pública dirigida al presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez, manifestaron estar “preocupadas” por la Resolución No. 16/2021, aprobada por el Mined el pasado 26 de febrero con el propósito de establecer un programa educativo con enfoque de género que promueve la inclusión de personas LGBTI+, entre otros temas.

La declaración adventista, aunque dice estar en “desacuerdo” con “los ajustes que se quieren hacer al Código de Familia”, solicitó puntualmente al gobierno “no exponer a nuestros niños, niñas y adolescentes a la ideología de género en las escuelas”.

“Finalmente, en caso de implementarse el programa de ideología de género en nuestras escuelas que este sea opcional, ya que no existen escuelas cristianas”, insistieron los adventistas.

La resolución aprobada por el Mined declara: “El respeto a la diversidad sexual, como fundamento ético y de protección de los derechos de las personas y de rechazo a prácticas y comportamientos homofóbicos, transfóbicos e inhumanos”.

La solicitud principal de la declaración adventista coincide con lo manifestado por otras denominaciones cristianas en sus recientes posiciones públicas. La Convención Bautista de Cuba Occidental, por ejemplo, también recomendó que la educación sexual sea ofrecida como una opción no obligatoria, bajo supervisión del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex).

“Sería doloroso que muchos ciudadanos dignos se vean en la disyuntiva de no llevar a sus hijos a la escuela (asumiendo las consecuencias de ese acto de desobediencia civil) o entregarlos mansamente al bombardeo sectario de una ideología que rechazamos”, dijeron los bautistas.

La Liga Evangélica de Cuba, en su declaración publicada este 10 de junio, enfatizó en que se garantice la libertad religiosa y expresó que personas LGBTI+ “tienen derecho a luchas por sus demandas y pedir igualdad ante la ley”.

Los adventistas, en la misma línea que los metodistas, quienes solicitaron al gobierno una Ley de Cultos que refuerce la libertad religiosa, dijeron en su carta que si las autoridades finalmente legislan a favor de la igualdad LGBTI+, también proteja a quienes defienden “el punto de vista contrario a la ideología de género”, para evitar que sean acusados de homofobia “por proclamar y vivir los principios bíblicos”.

Los metodistas advirtieron sobre el peligro de “criminalizar nuestra defensa del diseño original de la familia, el matrimonio y la identidad humana”.

Las últimas declaraciones de las iglesias cristianas parecen dar como un hecho inevitable que el Código de las Familias adoptará el matrimonio LGBTI+ y se han enfocado en defender el derecho de los cristianos a profesar la fe que deseen sin ser molestados y la facultad de los padres para elegir la educación de los hijos menores de edad.

La resolución del Mined que han criticado estas iglesias, ya está en vigor. El Código de las Familias, la ley que debe resolver si el matrimonio será un derecho de las parejas LGBTI+, será presentado al parlamento en julio próximo. Después de ser aprobado por la Asamblea Nacional del Poder Popular, será sometido a referendo.

Continue Reading
Advertisement
Advertisement

Follow Us @LosAngelesBlade

Sign Up for Blade eBlasts

Popular